domingo, 15 de enero de 2017

Batallón Sagrado de Tebas




Representación del Batallón Sagradi de Tebas


El Batallón Sagrado de Tebas (en griego antiguo ἱερὸς λόχος / hieròs lókhos) era una unidad de élite griega formada por 150 parejas de amantes, todos masculinos. Según Plutarco, fue creado por el comandante tebano Górgidas. Las parejas consistían en un miembro de mayor edad o "heniochoi" (conductor) y uno más joven o "paraibatai" (compañero). La motivación para el uso del "ejército de amantes" en batalla lo expresa Plutarco:
Para varones de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros.
El batallón Sagrado de Tebas supone un caso único e inesperado en la historia militar. Este cuerpo de élite estaba conformado por amantes homosexuales, aprendiz y maestro, y se convirtió en una de las tropas más temidas de la Antigüedad porque, a decir Plutarco, «la unión entre amantes aumentaba su capacidad combativa». De hecho, la unidad permaneció invicta hasta la batalla de Queronea, donde el rey Filipo II y Alejandro Magno arrasaron al batallón.

150 parejas de amantes varones

El Batallón Sagrado aparece citado por primera vez con ocasión de la batalla de Tegira, a principios de la primavera del 375 a.C, pero existía con anterioridad. El aristócrata tebano Górgidas fue el artífice de la creación de esta unidad, formada por 150 parejas de amantes varones. Górgidas se encargó de la formación y el reclutamiento del Batallón Sagrado, vertebrado por jóvenes aristócratas que se habían educado en el gimnasio, donde eran habituales las prácticas homosexuales.

Precisamente Plutarco relata que Filipo, ante la visión de los cadáveres amontonados en una pila, afirmó en señal de respeto: «Muera el hombre que sospeche que estos hombres hicieron algo inapropiadamente».
Tebas y Atenas perdieron a cerca de 2.000 hombres durante esa jornada (más 4.000 prisioneros), en una de las derrota más decisivas de la antigüedad. El macedonio instauró a partir de entonces su hegemonía sobre Grecia, constituyendo la Liga de Corinto, que incluía a todos los Estados griegos, a excepción de Esparta. Lo paradójico es que Macedonia se valió al menos en parte de las tácticas de Tebas para ocupar su trono.